Desempeño financiero

En términos económicos, el año de 2015 cierra con un crecimiento mundial moderado y un panorama de alta incertidumbre, tanto en países desarrollados como emergentes, lo cual hizo que se revisaran a la baja los pronósticos del crecimiento global en este año y el siguiente.

Con relación a la actividad económica de Colombia, según información del DANE, al tercer trimestre de 2015 la economía creció un 3.2%, cifra bastante inferior al mismo periodo de 2014, cuando creció un 4.2%. Se evidencia así una clara tendencia a la desaceleración; las cifras preliminares del cierre del cuarto trimestre muestran que la economía colombiana crecería en 2015 alrededor de un 3% en el Producto Interno Bruto – PIB, alejándose en 1.2 puntos porcentuales de su crecimiento potencial. Durante el 2015 Colombia afrontó grandes retos y fue influenciada por una menor dinámica, producto de factores como los bajos precios en materias primas, especialmente los bajos niveles en el precio del petróleo, y un persistente y fuerte fenómeno de El Niño que en conjunto con la alta depreciación del peso frente al dólar afianzaron un acelerado crecimiento en los precios internos, con mayor énfasis en los precios de alimentos, y mayores tasas de interés a nivel local como consecuencia de las políticas monetarias asumidas por el Banco Central que restarán dinamismo para el año 2016.

En el año 2015 EPM cerró con una utilidad de COP 1.5 billones, creciendo un 6% en relación a los resultados 2014. Esta utilidad incluye ingresos por dividendos de UNE por COP 232,000 millones, gasto inferior por provisión del impuesto de renta del orden de COP 366,000 millones y gastos superiores al presupuesto en COP 350,000 millones por el fenómeno de El Niño y de COP 231,000 millones por la devaluación. El comportamiento de la empresa se da en medio de una tendencia económica local, caracterizada por un crecimiento económico inferior a lo previsto por los bajos precios del petróleo, lo que ha generado un efecto directo en variables macroeconómicas como la TRM. A esta situación se le adiciona el fenómeno de baja hidrología denominado “El Niño”, que ha incidido de manera importante en la dinámica del negocio de generación de la empresa.

Pese a un panorama que puede considerarse adverso, la empresa ha mantenido la confianza en los mercados y es así como la calificadora Moody´s ratificó la calificación internacional de EPM en grado de inversión “Baa3” por séptimo año consecutivo y con perspectiva positiva por segundo año. Por su parte, Fitch Ratings ratificó las calificaciones crediticias de EPM: internacional “BBB+” y nacional “AAA”.

Las calificaciones otorgadas permitieron la viabilización de la estrategia de financiación que incluía créditos por USD 1,300 millones con el sector financiero internacional, destinados a la financiación de proyectos como la Hidroeléctrica Ituango, Conexión Bello-Guayabal-Ancón 230 kW, Nueva Esperanza y otros proyectos destinados a la expansión y modernización en los negocios de Transmisión y distribución, Gas, Provisión de aguas y Gestión de aguas residuales.

En lo referente a la gestión operativa, se generaron ingresos superiores a la meta presupuestada, alcanzando una cifra de COP 6.9 billones, para un crecimiento del 14% en relación al año anterior. Los negocios en general presentaron un buen comportamiento. Se destaca el negocio de Gas Natural por el aumento en las ventas de mercado secundario y el crecimiento en clientes y tarifas del orden del 8%, producto de la ampliación de cobertura del servicio en los municipios de Antioquia y por el nivel de las tarifas como resultado de la mayor TRM aplicada. En Generación se presenta un efecto combinado de más ingresos por venta de AGC (regulación secundaria de frecuencia) y cargo por confiabilidad, y la disminución en las ventas en bolsa debido a los menores kWh generados; mientras que en el negocio de Transmisión y Distribución se presenta aumento por mayor IPP con referencia a lo presupuestado y más consumo por parte de los clientes del mercado regulado. Por su parte, en los ingresos de Aguas el buen comportamiento se debe a la aplicación de dos incrementos tarifarios y al crecimiento, con respecto a 2014, en consumos y vertimientos.

La cifra registrada de costos y gastos operacionales fue de COP 4.6 billones, para un cumplimiento presupuestal del 125%. El crecimiento, que se explica por los costos de la operación comercial que representan el 61% del total, obedece a mayores compras de energía y comercialización de gas en el mercado secundario; el porcentaje restante corresponde a costos y gastos que garantizan la operación.

Estos resultados permitieron alcanzar un Ebitda de COP 2.2 billones, para un cumplimiento presupuestal del 97%. A su vez, la utilidad operativa es de COP 1.7 billones con una ejecución del 93%. Las empresas filiales nacionales e internacionales han venido contribuyendo a la utilidad de la compañía; en el 2015 se registra un valor de COP 626,300 millones, para un cumplimiento del 159%.